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El gobierno de Juan José de Austria (3)
D. Juan también tenía enemigos acérrimos:
- Los nobles comprometidos con el gobierno anterior.
- Los jesuitas, que consideraban injusta la persecución del padre Nithard.
Pero D. Juan no concitó la envidia de los grandes, que respetaban en él la sangre real. No se dedicó, como anteriores validos a amasar riquezas. Aunque su modo de vida no tuviera nada de clerical, había recibido las órdenes menores, lo que le habilitaba para percibir cuantiosas rentas eclesiásticas, pero le impedía engendrar una prole legítima.
Estaba, pues, en mejores condiciones que Lerma u Olivares para ocuparse de los intereses de la monarquía y regir con imparcialidad sus destinos.