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La Guerra de Sucesión (1701-1715) 6
Las potencias marítimas no querían que se reconstruyera la hegemonía de la casa de Habsburgo. Por otra parte el poderío de Francia ya había sido quebrado. Únicamente se trataba de obtener garantías de que los tronos de París y Madrid no se unirían.
En 1711 Francia y Gran Bretaña firmaron un acuerdo secreto sobre la paz. En la ciudad holandesa de Utrecht se firmaron en 1713 los tratados entre los soberanos borbónicos de una parte y las potencias marítimas de la otra.
Las potencias marítimas reconocían a Felipe V como sucesor de Carlos II y le dejaban la posesión de los reinos de la Península Ibérica y de los territorios americanos, mientras que territorios de la Monarquía Católica en Europa (Países Bajos, Milán, Nápoles, Cerdeña) fueron entregados al Emperador, salvo el reino de Sicilia que sería entregado a Victor Amadeo II de Saboya.
Los holandeses conservaron las plazas barrera para garantizar su seguridad.