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D. Fernando Valenzuela (2)
Mientras se producían estas intrigas palaciegas continuaba la Guerra con Portugal, hasta que en 1668 se reconoció la independencia de este reino.
También continuaba la guerra con Francia, y si Luis XIV no se apoderó de todo el Flandes hispánico, fue porque la pujanza de Francia suscitaba los recelos de todas las demás potencias europeas, las cuales obligaron a Luis XIV a firmar la paz de Aquisgrán de 1668.
La belicosidad de Luis XIV no permitió una paz duradera. El ataque francés a Holanda en 1672 obligó a la Monarquía Católica a sumarse a la Alianza de la Haya formada por las Provincias Unidas y Austria, entre otros.